La cirugía del s.XVI carecía todavía de fundamentos científicos y técnicos claros.Los mejores cirujanos se arriesgaron a lo que Laín Entralgo ha llamado "invención quirúrgica como aventura", comparando su actividad con la de los navegantes, los conquistadores y los grandes capitanes de la época, que tambien tuvieron que avanzar azarosamente por terrenos desconocidos.

En casi todos los países europeos, los cirujanos estaban separados social y profesionalmente de los médicos propiamente dichos, conforme al modelo medieval.Los cirujanos tenían una formación artesanal junto a un maestro, sabían únicamente su propia lengua vulgar y pertenecían al mismo estrato socioeconómico que los artesanos.Solamente en Italia y en España la situación era algo distinta.

Las numerosas guerras de la época permitieron reunir mucha experiencia a los cirujanos que trabajaban al servicio de los ejércitos.Máxima figura:Ambroise Paré.

La contribución más significativa de Paré fue la introducción del tratamiento "limpio" y "suave" de las heridas por armas de fuego.

Paralela a la trayectoria de Paré fue la del español Dionisio Daza Chacón(1503-1596).Aparte de figurar entre los primeros que se unieron al nuevo tratamiento de las heridas por arma de fuego, realizó aportaciones originales de importancia, relacionadas sobre todo con la amputación de los miembros y la ligadura de los vasos sanguíneos.

Otro escenario de la cirugía de esta época fueron los hospitales.(Hospital del Cardenal en el que Bartolomé Hidalgo de Agüero desarrolló su labor)

Hubo también, por último, cirujanos universitarios aunque únicamente en Italia y en España, en cuyas universidades ocuparon cátedras de cirugía desde las que realizaron su labor.(Girolamo Fabrizzi d´Aquapendente)